Merecido descanso

Nuestros sueños requieren que nos mantengamos en constante actividad para avanzar y alcanzar aquello que queremos lograr.

Sin embargo, muchas veces nos enredamos en la rutina diaria y nos olvidamos de apartar un momento para descansar y conectarnos con nosotros mismos. 

Hay personas que ven a esto como un “desperdicio de tiempo”, sienten que las horas que pasan sin estar produciendo son horas perdidas, llega el final de la semana y se sienten abatidos, sin fuerzas, pero continúan porque de otra forma estarían “perdiendo tiempo”. Así, poco a poco, van desenfocándose, todo se vuelve monótono y de repente, aquello que alguna vez producía entusiasmo al hacer, se convierte en una carga.

Esto es exactamente lo que Dios no quiere que pase en tu vida. Si creías que El ve el descanso como un enemigo, lamento decirte que estás equivocado.

Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero observa el séptimo día como día de reposo para honrar al Señor tu Dios. No hagas en ese día ningún trabajo…

Deuteronomio 5:13-14

El té dio un sueño para que lo vivas al máximo, para que disfrutes de cada parte del proceso. Ecuación en la cual el tiempo de relax es un elemento vital, nos ayuda a recuperar fuerzas y renovar nuestra mente. 

Así que la próxima vez que tengas tiempo libre aprovéchalo, sal con amigos, lee un libro, mira una película. Y siempre recuerda que aunque estés descansando, el plan de Dios continua avanzando.

Deja que los cielos sigan trabajando por vos, hay cosas que simplemente no podemos controlar. Aprende a delegar esas tareas a Dios.

Mereces un descanso.

Sabrina Prieto
Sabrina Prieto

Puedes utilizar el presente material mencionando la fuente : Héroes en Cristo.